| INVOCACIÓN
Que nombre su patria
la Tierra del Sur.
Que traiga su voz
de la garganta de los cataclismos.
Que vuelva por los coros del mar
la palabra de sal
y la canción de espuma.
Que abra el silencio planetario
la memoria del aire,
nombrando las edades de la nieve,
que coronan la montaña,
catedrales de piedra.
Que desande
sus gredosos pasos
el médano viajero,
con el músculo atento de los pumas
y los ojos mansos de la guanacada.
Que hable la semilla que dispuso
la melena clara del coirón,
las ramas achatadas
casi niebla en las matas,
el rojo dulce de los calafates,
el brazo anudado de los molles,
la estatura del ciprés y el alerce,
la savia poderosa de pinos y de lengas
y el álamo sonoro,
custodiando el paso de los ríos.
Que nombre su patria
la Tierra del Sur.
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