| TIERRA QUE ESPERA
Hemos querido traer
a flor de labios,
la memoria del hombre
y de la tierra.
Una copla de luz
que fue creciendo,
en su historia
de días y de leguas.
Cantamos por la sangre que vino
del fondo de los tiempos.
La garganta de los viejos habitantes,
que fundaron la vida
entre los cerros.
Trajimos una canción de sol
y de semillas,
una tonada dulce
debajo de los vientos,
para nombrar la gesta
de los sembradores.
El sacrificio puro
de sus manos labriegas,
cuando plantaron
el sueño que hoy florece
en los pueblos
de la tierra nueva.
También la copla
dijo las voces del oficio,
para nombrar
las manos que trabajan
los pies del horizonte.
Y ahora que aquello que cantamos
vuelve a ser silencio,
callado polvo que regresa
a los pliegues de la ausencia.
Ahora,
una historia nueva
sale a preguntar con todos.
¿ Qué haremos con la tierra
y con la vida ?.
¿ Qué haremos
con el sueño
y con las manos ?.
En la respuesta de todos
está la vida nueva.
La Tierra del Sur.
La patria nuestra.
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